Tres nicoleños al Mundial de Triatlón en Estados Unidos


Zona SN

Ellos son Leonardo Mercé, Pablo Brunelli y Christian Cabrera, quienes lograron la clasificación en distintas etapas del circuito internacional 70.3 durante la temporada. Los tres ya se encuentran en tierras norteamericanas para la máxima cita de esta distancia Ironman, que será este domingo en Chattanooga, Tennessee.

Los tres llevan más de una década recorriendo el país y el mundo de la mano del triatlón, una de las disciplinas deportivas más exigentes del mundo, pero a la vez de las más gratificantes para quienes la practican. El entrenamiento de lunes a lunes durante meses; el cuerpo y la mente al límite durante la carrera… sensaciones difíciles de explicar pero fácilmente reconocibles cuando uno charla un rato con alguno de los protagonistas de este deporte-pasión. San Nicolás tiene unos cuantos referentes, sin dudas con Pablo Brunelli, Leonardo Mercé y Christian Cabrera entre los más sobresalientes. Los tres llevan más de una década mezclándose entre los más destacados amateurs de nuestro país, y a pesar del paso de los años lo siguen demostrando carrera tras carrera. Este domingo, todos sumarán un nuevo mundial a su historia deportiva.

A Tennessee

El Mundial 70.3 se correrá este fin de semana en Chattanooga, ciudad que suele albergar fechas del circuito mundial de esta distancia medio Ironman, pero por primera vez recibirá a la máxima cita. Serán 1900 metros de natación en el río Tennessee, 90 kilómetros de bicicleta bajo los montes Apalaches, y una carrera a pie de 21 kilómetros en tierra sureñas, distancias que al sumarlas y convertirlas, equivalen a 70.3 millas. La carrera por primera vez se dividirá en dos: el sábado correrán las mujeres (amateurs y elite) y el domingo será el turno de los varones. Participarán alrededor de 4000 triatletas de todo el mundo, que lograron su clasificación en alguno de las 85 fechas que se corrieron durante la temporada. En total, se estima que unos 130000 competidores fueron de la partida en todo el circuito.

Leo Mercé logró la clasificación el año pasado en Manta, Ecuador, donde finalizó segundo en su categoría. Pablo Brunelli, en tanto, lo hizo ganando su rango de edad en el 70.3 de Miami -un “clásico” para los nicoleños- también en 2016. El único que consiguió su pase en este año fue Christian Cabrera, quien logró una plaza en la fecha de Nordelta en nuestro país.

“El solo hecho de participar en una carrera de estas características, entre toda la gente que participa en el circuito IronMan, ya la verdad que es un orgullo representar a Argentina, a San Nicolás y a Conesa, que es mi pueblo”, remarcó Mercé. “Uno llega con mucho sacrificio, con mucha constancia; es sumar día a día para llegar bien al objetivo. Yo quizás no corro muchas carreras durante el año porque me gusta llegar bien a una competencia, y planificar bien el entrenamiento para ese objetivo”, contó luego. El conesero, que trabaja en horario de comercio en una aseguradora de nuestra ciudad, entrena los siete días de la semana. Lunes, miércoles y viernes por la noche hace natación en el gimnasio Hidrocenter; martes, jueves y sábado entrena la parte de bici en la pista del club Ciclista de barrio Pezzi; miércoles, viernes y domingo sale a correr por la zona del monte de la estación o en el Polideportivo Municipal de Barrio Garetto. “No descanso nunca, solamente a veces bajo la intensidad de las sesiones. El día que estoy sin hacer nada no sé qué hacer”, tiró entre risas Leo, que encuentra en su mujer Vanina a una aliada fundamental en este ritmo de vida frenético. “Ella es el 50 por ciento de todo esto, la que me banca en todo. Si estuviese solo, sería imposible”.

Será el tercer Mundial 70.3 para Mercé, que ya corrió en Las Vegas en 2013 y en Mont Tremblant (Canadá) en 2014. En su trabajo, en tanto, maneja sus días de vacaciones para poder viajar a competir. “Trato de organizarme con las carreras, y gracias a Dios me dan la flexibilidad de poder manejarme con ese tema. Para mí las vacaciones son carreras”, señaló, soltando otra carcajada.

“Me gusta mucho entrenar, lo tomo como un estilo de vida”, reconoció. “Obviamente uno quiere ir a la carrera y andar bien, pero hay un camino que tenés que disfrutarlo, y todo lleva su tiempo. Ir a correr un Mundial es como tocar el cielo con las manos. Todo el mundo quisiera estar ahí”, aseguró, y reconoció que “Lo que quiero es llegar y sentirme bien, porque el hecho de ya estar ahí compitiendo con los mejores te da una energía especial”. “Hay gente que me da una mano desinteresadamente en ocasiones como esta, como Juan Carlos Antonelli (un vecino de Conesa, la Filial Racing Club que hizo una cena hace poco y me ayudó o Néstor Octaviano a través de su farmacia que me da siempre lo que es multivitamínicos que tomo; este año me ayudaron también Lisandro Bonelli, Andrés Quinteros, los chicos de Segurargen, Río Uruguay Seguros, MyP Pollos de mi amigo Marcos, IARSA, Vinoteca Baco… Uno es amateur, así que siempre que nos den una mano bienvenido sea”, expresó.

El último pasajero

Christian Cabrera se quedó con la clasificación en marzo de este año, en la segunda edición del 70.3 de Buenos Aires, que se corre en Nordelta. “Tuve un poco de suerte, porque se bajaron algunos chicos de la categoría y me dieron la posibilidad de entrar en la clasificación”, contó “el Negro”, antes de comenzar a dar una de sus clases de spinning en el gimnasio Ironman. “Llevo más o menos cinco meses pensando en esta carrera; traté de mejorar un poco los puntos más débiles que tenía, que eran natación y bicicleta, y de seguir manteniendo el punto fuerte que es correr. La llevé bastante bien a la preparación porque me siento bien, y vengo bastante fuerte de cabeza también, que es muy importante. Más allá del resultado que se pueda llegar a tener, me siento bastante bien, y estoy esperando estar en la línea de largada para dar lo mejor”, señaló luego.

Cabrera participó nueve años atrás del Mundial en Clearwater (EEUU), en la que fue la tercera edición de la prueba que reunía a los mejores de la distancia 70.3. “El objetivo en ese momento era clasificar para el Mundial, entonces ya cuando lo fui a correr fui mucho más relajado, más tranquilo, a disfrutar la carrera y el lugar. Esta vez prácticamente es igual, porque el objetivo era llegar a clasificar; estuve muy cerca en varias carreras, y en esta que por ahí no era ni mi mejor tiempo ni mi mejor lugar en la categoría, pude entrar. Y no lo dudé. Así que ahora a disfrutar un poco más y a conocer otros lugares”, tiró, y no se olvidó de agradecer “Primero a mi familia, a mi señora y mis hijas que me re bancan en todo siempre, en esta locura me bancan a morir; después a mis alumnos de los grupos de entrenamiento y los grupos de spinning que siempre están haciendo el aguante y siempre están conmigo. Al club Somisa, que nunca me hicieron ningún drama más allá de que soy profesor en el club, uso la pileta para entrenar natación y nunca tuvieron drama, a la gente de IARSA que se porta bien con nosotros y todos los amigos que siempre están haciendo el aguante”.

A buscar la medalla

Para Pablo Brunelli será su sexto Mundial 70.3 y su octavo en total, ya que dos veces corrió el Ironman de Hawaii. En esta distancia Half participó tres veces en las Vegas, una en Clearwater (con Cabrera) y el año pasado en Australia, donde también corrió el nicoleño Fernando Piaggio. “El premio es poder correrlos, porque lo difícil es clasificar”, remarcó Pablo, que consiguió la clasificación saliendo primero en su categoría el año pasado en Miami. En esta oportunidad sus aspiraciones no serán demasiado altas, y él lo explica: “Solamente voy para llegar, para buscar la medalla, porque apenas vuelvo me tengo que operar de la rodilla, tengo rotura de meniscos, me voy a infiltrar antes de viajar para poder llegar sin dolor. Prácticamente no estuve corriendo a pie; nadé un poco más, la parte de bicicleta entrené como siempre, pero la parte a pie no pude hacer nada desde hace casi seis meses”.

Brunelli se desgarró corriendo el Toughman en febrero en Rosario, y a partir de allí no pudo recuperarse al ciento por ciento. “Corrí en Nordelta, pero ya estaba lesionado y lo hice tranquilo porque ya tenía la clasificación del año pasado. Y desde ahí no volví a competir hasta ahora”, señaló el nicoleño. Acostumbrado a la distancias Ironman, Brunelli reconoció que “Prefiero esta distancia 70.3 porque esta podés correr y a la tarde podes salir a recorrer un rato, a conocer la ciudad. La otra no te da tiempo para nada, porque llegás de noche y te vas derecho a dormir”, soltó entre risas.

Mercé viajó el lunes por la noche, mientras que Cabrera y Brunelli lo hicieron ayer. Las actividades en Chattanooga comenzarán hoy con las clásicas exposiciones y eventos destinados a los atletas y sus familias, en tanto que la acción será sábado y domingo.

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